Su ascendente piscis me engañó. Años. Pues, siempre fue su sol en libra y la casa VIII, siempre fue su conjunción entre venus y marte en virgo, en la VII.
Pero todos los ídolos caen, aunque tome tiempo. Años. Y ayer, por primera vez, fuiste un igual. No temí, se cayeron las vendas. Te vi ahí, tan simple, tan miope, tan privilegiado, sabedor de ello y justificándote.
Y ahí fui conciente que, nuevamente, mi conjunción solar con Neptuno me hacía ver bajo el agua. Años. Así como has sido un invento de ti mismo ante el mundo, fuiste un invento de ti mismo ante mí.
Cuántos altares caídos en tan poco tiempo. Después de años. Todos desenmascarando mis propios miedos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario